El presidente Javier Milei se dirigio a su pais a raiz del tema Malvinas, donde sancionara a toda empresa petrolera que quieran explotar los recursos naturales del lugar.
La respuesta oficial fue monolítica, previsible, la de siempre, sea gobierno laborista, conservador o coalición. “La posición británica sobre las Malvinas es inquebrantable. Las islas son británicas y seguirán siéndolo porque eso es lo que quieren los isleños. El derecho a la autodeterminación es inviolable, se asienta en el derecho internacional y lo vamos a sostener”, dijo el canciller Ed Miliband
También salió al cruce el ministro de Defensa, Wes Streeting, le agregó una interpretación política. “El discurso de Milei tiene mucho más que ver con la política interna de Argentina que con las islas Malvinas”, sostuvo
La líder del partido opositor Kemi Badenoch, decir algo más duro que el gobierno.diciendo: “El Reino Unido no se rinde ante patoteros. Si Milei quiere un país fuerte, debería reconstruir su economía, no amenazar a otros”,





