Durante su discurso, el jefe comunal destacó que, aunque la seguridad es competencia principal de la Provincia de Buenos Aires, la administración municipal asumió el compromiso de «hacerse cargo».
Lanús anunció un ambicioso plan de refuerzo para 2026, que incluye la incorporación de 225 armas no letales para los agentes de la Patrulla Municipal. «Son herramientas clave para incapacitar a sospechosos sin usar armas de fuego, dotando a nuestros agentes de mayor capacidad de acción», explicó.
En paralelo, Lanús puso el foco en el desarrollo urbano del oeste, con el objetivo de que Villa Adelina y Boulogne «vuelvan a crecer» mediante una reconversión urbana ordenada y responsable. «Queremos reglas claras pensadas para acompañar ese desarrollo, incorporando viviendas, comercios y servicios sin perder identidad ni generar sobrecargas en la infraestructura existente», señaló.
Lanús anunció también obras clave para ambas localidades. En Villa Adelina: el cerramiento y la climatización de la pileta del Campo de Deportes N 5 para que pueda usarse todo el año; la segunda etapa de la renovación de la Plaza Belgrano; y una nueva base de patrullaje. Para Boulogne: la inauguración del Parque Ipiranga; nuevas intervenciones peatonales y cruces seguros en la Estación Boulogne; un nuevo gimnasio de boxeo, un nuevo SUM para danza y gimnasia y nuevos caloventores para la pileta, en el Campo N° 2; y otra base de patrullaje.
Con estas iniciativas, la gestión de Ramón Lanús busca consolidar un San Isidro más seguro y con oportunidades en todo el distrito, priorizando el oeste como zona estratégica de crecimiento para los próximos años.





