La empresa bajó las persianas de su planta en San Fernando tras meses de crisis.
La decisión impacta también en su red comercial y proveedores. Desde la compañía aseguraron que pagarán indemnizaciones y cumplirán con las deudas pendientes.
La empresa, propiedad de la familia Madanes Quintanilla dueña también de la siderúrgica Aluar, exenta de esta crisis y que continuará su negocio, confirmó que cesará su actividad en su planta de Virreyes, en San Fernando, provincia de Buenos Aires,
El boom de importaciones de neumáticos, que se dispararon en los últimos dos años por la baja de aranceles y la apertura comercial complicaron el negocio. Fuentes allegadas a la compañía explicaron que “el aumento de las importaciones desde China fue tan feroz que se hizo insostenible”.
Cerca de la compañía, aseguran que hace 30 años que no es rentable y que la planta sobrevivía con los aportes de los accionistas gracias a los buenos resultados de Aluar.
El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) es protagonista de un largo historial de medidas de fuerza, con paros que paralizaron las plantas en varias ocasiones y fuertes demandas salariales que lograron aumentos por encima del resto de los sectores, con bonos extraordinarios.
Uno de los conflictos más resonantes fue en 2022 cuando paralizaron la producción de neumáticos en Argentina por casi 3 meses debido a reclamos salariales, con bloqueos en Fate, Pirelli y Bridgestone, y un impacto económico millonario antes de alcanzar un acuerdo.
Es un golpe histórico para la industria del neumático argentino.






