El Presidente abrió las sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación por cadena nacional, adelantó que seguirá con su línea de política exterior y dio un discurso marcado por los cruces con la oposición.
El presidente Javier Milei abrió este domingo por la noche un nuevo periodo de sesiones ordinarias con un discurso que estuvo marcado por los cruces con la oposición y su alianza con Estados Unidos.
anticipó una cargada agenda legislativa para este año: “Cada uno de los ministerios ha preparado 10 paquetes de reformas estructurales, por lo que todos los meses presentaremos a los pacientes de proyectos a ser tratados por este Congreso”.
“Hoy estamos aquí reunidos, en cumplimiento del artículo noventa y nueve de la Constitución Nacional, para dar cuenta del estado de la nación, iniciar un nuevo período de sesiones ordinarias de este honorable congreso nacional. Siendo la tercera inauguración de sesiones ordinarias de nuestro mandato, me gustaría invitarlos a todos a hacer memoria de dónde venimos, y así poder entender a dónde vamos y por qué este año en el congreso será tan importante. Hace tan solo dos años, Argentina estaba en una situación de crisis terminal”, comenzo diciendo Milei en su discurso inaugural.
Y agregó: “La continuidad misma de nuestro guion como país estaba en juego. La herencia nos mostraba la combinación de las tres peores crisis de la historia argentina, un desequilibrio monetario que duplicaba el de la previa al de mil nueve setenta y cinco, durante el gobierno de Isabel Perón. Un banco central en quiebra, aún en peor estado que el que Raúl Alfonsín, previo a la de 1989. Y, como si todo esto fuera poco, indicadores sociales peores a los del 2001”.
“Tan solo en unas pocas semanas, lo que ha sido uno de los períodos de sesiones extraordinarias más productivas de nuestra historia, y cumpliendo con todas las promesas de campañas hechas”, continuó.
Y sumó en diferentes puntos los logros de su gestión: “Podemos decir: 1) hemos aprobado el primer presupuesto sin déficit fiscal libre de default en siete años. Terminamos con la emisión monetaria que se usaba para financiar el descalabro fiscal y cuyo resultado era una inflación creciente que golpeaba sobre los más vulnerables. Y todo esto, no solo que lo hicimos sin subir impuestos, sino que además lo bajamos por el equivalente de dos puntos y medios del PBI. Y esto lo hicimos así porque no solo creemos que los impuestos son un robo, sino porque además el ajuste tenía que hacerlo la política”.
Además, destacó la sanción de la ley de inocencia fiscal y remarcó: “Después de años de saqueo de la política, donde el pagador de impuestos era culpable hasta que se demostrara lo contrario, hoy hemos revertido esa atrocidad y los argentinos han vuelto a ser inocentes hasta que se demuestre lo contrario”
“Reformamos la Ley Penal Juvenil, modificando así un régimen penal obsoleto que tenía ya 45 años de antiguedad. Porque, tal como lo hemos dicho antes de ser gobierno y lo hemos llevado a cabo en los hechos con la doctora Bullrich, antes ministra de seguridad y ahora senadora, el que las hace, las paga”, añadió.
Y completó: “Sancionamos la ley de modernización laboral, una ley que viene a barrer con un delirio sancionado hace 50 años, inspirado en ideas cavernícolas de hace 80 años, y que dejó a la mitad de los trabajadores en el mercado informal. Estos informales eran jóvenes. Además, esta ley permitirá que el mercado de trabajo pueda estar en línea con una economía que está siendo testigo de la mayor transformación de la historia”.
“Además, logramos un acuerdo comercial con Estados Unidos luego de 21 años de aquel famoso autosabotaje que trágicamente ha sido festejado por nuestra dirigencia. Aún resuena en nuestra mente la voz de Hugo Chávez diciendo, ‘Alca, Alca, al carajo’. Y después nos quieren convencer de que no nos llevan a Cuba, camino a ser Venezuela, también en el medio”, enfatizó el Presidente.
En tanto, el mandatario recordó el momento en el que asumió en el cargo y apuntó contra el gobierno anterior: “No tomamos las riendas del país en condiciones normales, sino que tuvimos que encarar la estabilización de una sociedad al borde de la destrucción. La moneda nacional había sido destrozada por la emisión desenfrenada de dinero y un extenso historial de default soberano. La falta de inversión, producto de la inestabilidad y la inseguridad jurídica, destruía empresas y puestos de trabajo todos los años”.
Asimismo, destacó las mejoras en la seguridad: “El crimen y los homicidios venían aumentando y las calles eran tierra de los, nadie de los barrios, ni de los piqueteros en las ciudades. Para agravar la situación, estos piquetes eran financiados con dinero de asistencia social que debía destinarse a los más necesitados. Nuestras fronteras eran un colador, en este caso, que servía como caldo de cultivo perfecto para que el narcotráfico irrumpiera en nuestra sociedad, tal como sucedió en Rosario. Como país, no sabíamos quién entraba, no sabíamos quién salía, y por eso entraban los peores y se iban nuestros jóvenes”.
En otro fragmento del discurso, Milei apuntó: “La pobreza y la doctrina zafaroni impulsada por el kirchnerismo hicieron de nuestras calles un baño de sangre y la pobreza no paraba de crecer aunque se le intentara maquillar con planes sociales y empleo público que nos hacía más que empeorar el problema. Esto es, recibimos un Estado partido en todos los ámbitos”.
Y consignó: “En materia de capital humano, teníamos una pobreza camuflada en los controles de precios del 57%, con 7 de cada 100.000 pobres y una gran mayoría de egresados escolares que no sabían leer o escribir, ni hacer cuentas matemáticas simples en el mundo en el que avanzan todos los días a pasos agigantados con la inteligencia artificial. El Estado y las empresas estatales eran utilizadas como aguantaderos de militantes, cuya finalidad no era otra que la de capturar la incapacidad de crear puestos de trabajo genuinos, producto de la alta presión tributaria y una ley laboral anacrónica”.
En el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso, Javier Milei le lanzó varias chicanas a la oposición que estaba presente en el recinto. Les dijo: “Fascistas”, “manga de chorros” y “mentirosos”, entre otras cosas. Pero cuando se refirió a Cristina Kirchner, sin nombrarla, fue lapidario: «Vamos, sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros. ¡Por eso tienen a su líder presa! Y va a seguir presa por la causa de los Cuadernos, va a seguir presa por el Memorándum de Irán, va a seguir presa por lo que hizo con Vialidad, porque es una chorra, porque fueron los más chorros de la historia».
En materia de Seguridad, el Presidente destacó: “En seguridad, tras un accionar implacable de la doctora Bullrich, hemos impulsado reformas legislativas como la ley antimafia, el requisito de datos genéticos y la ley de reincidencia y reiterancia y unificación de condenas para cortar con este flagelo. Junto con la apuesta en acción del plan Bandera y el protocolo anti-Piquete”.
Y agregó: “Gracias a esto hemos conseguido bajar la tasa de homicidios en un 17% a nivel nacional, reducir en un 65% los homicidios en Rosario, y tan solo en 2025 conseguimos una reducción del 20% en los robos, el valor más bajo de la historia reciente, sin contar el periodo de encierro por la cuarentena. De la misma forma, estamos poniendo orden en las fronteras, donde los narcos entraban y salían a su antojo, y tal como prometimos en campaña, hemos terminado con los piquetes de una vez por todas, los cuales pasaron de 9.000 por año a cero”.
Asimismo, el jefe de Estado utilizó otro momento de su disertación para destacar el trabajo de Sandra Petovello y el Ministerio de Capital Humano: “Gracias a ello, eliminamos las transferencias discrecionales para sacarle a la política, al negocio, la intermediación de la ayuda social, y aumentamos las transferencias automáticas para que los más vulnerables reciban esos recursos de manera plena”.
“Sin lugar a dudas, difícilmente hay un ejemplo que muestre de mejor manera la mafia de los políticos. Robar está mal, pero robarle el pan de la boca a los más vulnerables, haciéndolos esclavos para pasar poder, excede a cualquier adjetivo que se pueda encontrar en el diccionario”, indicó.
Y precisó: “Gracias a la reasignación de partidas, la AUH aumentó en un 492,9% respecto al valor heredado en 2023. Incorporamos a seiscientos mil chicos a la AUH, incrementamos en 35,5% la prestación alimentar, aumentamos más de 500% las becas primera infancia y más de mil cien por ciento la prestación primeros mil días”.
En otro pasaje del discurso, el presidente apuntó contra los diputados de la izquierda y disparó: “Del Caño, si vos fueras la representación de los trabajadores, ¿sabés qué? Tendríamos un problema muy grave, porque ustedes no son más que el cinco por ciento».
“¿Qué te pasa, Chilindrina Trotska? ¿Qué le pasa a la Chilindrina Trotska? Porque no la llego a escuchar. Dale, seguí llorando, Chilindrina, dale», dijo al grupo de diputados que estaban en el recinto.
“Estamos saliendo del pozo. Y lo que es más importante, todo esto lo logramos sin expropiaciones ni default, ni hiperinflaciones que hubieran llevado a la pobreza al 90 % de los argentinos. Todo esto fue tan solo el resultado de encarar con seriedad la gestión del Estado, respetando los derechos de propiedad y devolviéndole la libertad a los argentinos”, destacó.
Y sumó: “Al haber logrado salir de la tormenta durante el primer año con un enorme sacrificio hecho por la sociedad argentina, las condiciones estaban dadas para una economía en la que nuestro país pudiera crecer fuertemente, ya que a inicios del año la economía se expandía a una tasa del 6% y se aceleraba camino al 8”.
El presidente destacó la aprobación de proyectos clave durante el periodo extraordinario y apuntó: “Hoy, como lo ha demostrado este periodo de sesiones extraordinarias que culminó hace unos días, en el que aprobamos algunas de las reformas más importantes de las últimas décadas, tenemos el congreso más reformista de la historia y la fuerza suficiente para hacerle frente a cualquier golpe político que quieran llevar adelante los agentes del antiguo cambio”.
Y remarcó: ”La oposición estaba dispuesta a todo con tal de volver al poder».
En otro pasaje, explicó: “En este contexto de incertidumbre política se disparó el riego país, nunca mejor apodado como riego Kuka, lo cual derivó en una caída de la demanda de activos denominados terrenos. Así es, mientras se atacaba el peso por el equivalente al 50%, esto es, unos 41.000 millones de dólares, las tasas de interés volaban por los aires, la actividad se frenó en seco y la caída en la demanda transaccional de pesos hizo que la tasa de inflación se acelerara”.
“Nuestro país está saliendo de la adolescencia e ingresando a la mayoría de edad. Por eso consagramos a este año como el “Año de la Grandeza Argentina”.
“Hay que legislar a la altura de la grandeza argentina. Nosotros haremos nuestra parte, y ustedes deberán hacer la suya. Como dice nuestro queridísimo Ministro de Economía, hay momentos en la historia en los que la historia cambia. Este es ese momento. Nosotros, los que estamos aquí sentados, hoy somos protagonistas de este momento”, cerró





